Pues que nadie la pare, que nadie para a todas aquellas personas que luchan por informar, concienciar y alertar sobre enfermedades como el cáncer o cualquier otra que nos azota en estos tiempos.
Al menor indicio siempre hay que acudir al médico. Yo siempre fui de esas personas que jamás visitaban la consulta del doctor. Si notaba algo pensaba que no sería nada, que como llegó se iría. Afortunadamente nunca he padecido algo grave; pero sí he vivido la experiencia del cáncer en personas muy cercanas y queridas. Desde entonces he cambiado mi modo de ver las cosas. Es importante cuidarse, ser feliz, disfrutar de los pequeños detalles de la vida cotidiana (esos que cuando no los tienes siempre los echas de menos) y acudir al médico al menor indicio de cualquier cosa porque, como dice Aixalda, es mejor cogerlo a tiempo, lo más temprano posible.
Aprovecho el tema y este post para enviar mucho ánimo a aquellas personas que nos leen en este momento y que están atravesando una situación difícil a causa del cáncer. ¡Muchísimo ánimo y fuerza!